A pesar de contar con las octavas reservas de gas natural más grandes del planeta, hoy el país enfrenta un GRAN RETO: se desperdicia el 46% de su producción a través de la quema atmosférica (gas flaring). Reducir esta brecha y conectar con la demanda regional representa la mayor oportunidad económica de la década para el pais.
En Venezuela existe la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos que permite la participación de empresas privadas al 100%, lo que es una gran oportunidad de negocios y de desarrollo económico. Capturar el gas que hoy se quema permitiría reactivar el parque termoeléctrico y abaratar costos operativos sustituyendo el diésel.
Este año el debate evoluciona hacia la exportación física directa a mercados estratégicos y el desarrollo de licencias mar adentro.
